Técnicas de eliminación de microcontaminantes
Más de 25.000 compuestos químicos han sido identificados en aguas residuales europeas en la última década, según datos del ECHA y del Joint Research Centre. La mayoría no están regulados ni eliminados por los sistemas convencionales de tratamiento. Se trata de microplásticos, PFAS, restos de fármacos y otros contaminantes emergentes que, pese a su baja concentración, presentan una alta persistencia ambiental y efectos tóxicos acumulativos.
Ni decantación, ni cloración, ni tratamientos biológicos logran detener su avance. Estos compuestos atraviesan las plantas de depuración, llegan a acuíferos y redes de agua potable, y ya han sido detectados en organismos vivos, incluidos humanos. Su presencia ha dejado de ser un tema de investigación para convertirse en un problema técnico prioritario.
Este artículo aborda cómo se está transformando el tratamiento del agua en Europa ante este nuevo reto invisible. Tecnologías, normativa y perfiles técnicos entran en juego en un escenario que exige respuestas urgentes y profesionales preparados.


